domingo, 22 de noviembre de 2015

Jesucristo, Rey del Universo...

 


Hoy hemos celebrado una fiesta muy importante, la última del año litúrgico.... ya explicamos que igual que el año termina en diciembre, el año escolar termina en junio, en la Iglesia el año termina con esta fiesta que suele caer a finales de noviembre.... cuando celebramos a Jesucristo, Rey del Universo.







Los más pequeños le han dedicado su tiempo en la catequesis a preparar para Jesús una corona que sustituya a la de espinas que tanto daño le hacía, y le han regalado algo que les encanta: un montón de caramelos.... Algunos también la han traído preparada de casa y con todos los demás, este domingo más de treinta, hemos acompañado con velas y flores al sacerdote hasta el altar.






Este Rey no viene con grandes ejércitos, con órdenes y mandatos obligatorios, sino que viene con una forma de vida: es el Rey del Amor, el Rey de la Paz, el Rey de la Misericordia, el Rey de la Verdad.... Él es la Verdad.... y lo más importante es que viene hoy, ahora, si cada uno quiere, a quedarse en el corazón para que reine en él el amor, la paz, la misericordia, la verdad y así también podamos ser testigos de su amor.


sábado, 14 de noviembre de 2015

¿Quién viene?....

Tenéis que ver todos los detalles del dibujo para poder contestar a las preguntas:

¿Quién viene?

¿De dónde?

¿Cuál es el destino?

¿Qué equipaje trae? ¿qué hay dentro de las maletas?

¿Quién le acompaña?


Lo que sí es cierto es que viene con alegría, feliz, con ganas de encontrarse con nosotros...

La cuestión es.... ¿TÚ QUIERES QUE SE ENCUENTRE CONTIGO?

Te espera en la Santa Misa, ¡¡¡NO FALTES!!!


Lectura del santo Evangelio según San Marcos 13, 24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán.

Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.

Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.»

Palabra del Señor.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La Santa Misa



Vamos a comenzar una serie de entradas que nos ayuden a entender qué es lo que pasa en la Santa Misa y cómo debemos comportarnos en ese ratito en que nos encontramos con Jesús.

Cuando vamos al colegio, sabemos que no se puede ir vestido con el pijama, que no se puede estar tumbados, sino sentado en la silla, que no se habla a voces sino en un tono moderado, que hay que estar pendientes en todo momento de lo que dice el profesor porque es muy importante para nosotros, para que adquiramos el conocimiento que nos transmite.


Cuando vamos al médico con un catarro, sabemos que no podemos ir con el bañador, que no se puede estar de rodillas (salvo que lo mande el médico, jejeje), que no se puede estar escuchando música con los cascos, sino escuchando atentamente lo que nos pregunta y lo que nos dice, porque es muy importante para la salud de nuestro cuerpo que podamos contestar correctamente sobre los síntomas que tenemos y escuchar muy bien lo que tenemos que hacer para poder curarnos.



Cuando vamos a una boda a la que nos han invitado, sabemos que no se puede ir en chandal, sería una falta de respeto a los novios que celebran una fiesta importante para ellos, sabemos que no podemos empezar a pelear y gritar, porque les estropearíamos este día tan feliz, que no podemos quitarles el protagonismo, es importante para nosotros poder ayudarles a que sea un día muy feliz.



Cuando vamos a celebrar la Santa Misa, sabemos que vamos a encontrarnos con Jesús, alguien muy importante para nosotros, por eso nos levantamos con tiempo para poder ponernos muy guapos, no estamos todo el rato hablando con el de al lado, sino que nos vamos preparando interiormente para este encuentro, y estamos muy, pero que muy pendientes, de todo lo que nos va a decir, a través de las Lecturas, porque es muy importante para nuestra vida: nos ayuda a conocerle, da salud a nuestra alma, nos ayuda a ser felices.

Y, por supuesto, en la parte de la Liturgia Eucarística, es cuando nuestra atención debe estar toda concentrada en Jesús mismo, que se hace presente en el altar, en las formas del pan y del vino, para que podamos acogerlo en nuestro corazón y podamos conocer, amar y seguir a Jesús cada día.





viernes, 6 de noviembre de 2015

¿Qué es lo más valioso que tienes?


El Evangelio de este domingo es muy cortito, cortíiiisimo, por eso va a ser muy fácil leerlo muy despacito y pensar bien lo que dice....

Hay muy pocos personajes... Jesús enseñando, como hace cada día con nosotros... los letrados y gente importante y una pobre viuda, que tenía muy poco... pero tenía lo esencial.

Vamos a buscar a quién nos parecemos más y a descubrir qué es lo más importante y valioso que tenemos, ¿vale?

En Catequesis la semana que viene lo veremos y entretanto acordaros que D. Félix esperará que hayáis averiguado la respuesta a la pregunta del domingo pasado.

Nos vemos en la Santa Misa del Domingo



Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 38-44 

En aquel tiempo enseñaba Jesús a la multitud y les decía:

–¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa.

Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo:

–Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir. 

Palabra del Señor